27.11.06
Hay un lugar que yo me sé
en este mundo, nada menos,
adonde nunca llegaremos.
Donde, aún sin nuestro pie
llegase a dar por un instante
será, en verdad, como no estarse.
Es ese un sitio que se ve
a cada rato en esta vida,
andando, andando de uno en fila.
Más acá de mí mismo y de
mi par de yemas, lo he entrevisto
siempre lejos de los destinos.
Ya podéis iros a pie
o a puro sentimiento en pelo,
que a él no arriban ni los sellos.
El horizonte color té
se muere por colonizarle
para su gran Cualquieraparte.
Mas el lugar que yo me sé,
en este mundo, nada menos,
hombreado va con los reversos.
-Cerrad aquella puerta que
está entreabierta en las entrañas
de ese espejo. -¿Esta? - No; su hermana.
-No se puede cerrar. No se
puede llegar nunca a aquel sitio
-do van en rama los pestillos.
Tal es el lugar que yo me sé.
César Vallejo, "Trilce"
en este mundo, nada menos,
adonde nunca llegaremos.
Donde, aún sin nuestro pie
llegase a dar por un instante
será, en verdad, como no estarse.
Es ese un sitio que se ve
a cada rato en esta vida,
andando, andando de uno en fila.
Más acá de mí mismo y de
mi par de yemas, lo he entrevisto
siempre lejos de los destinos.
Ya podéis iros a pie
o a puro sentimiento en pelo,
que a él no arriban ni los sellos.
El horizonte color té
se muere por colonizarle
para su gran Cualquieraparte.
Mas el lugar que yo me sé,
en este mundo, nada menos,
hombreado va con los reversos.
-Cerrad aquella puerta que
está entreabierta en las entrañas
de ese espejo. -¿Esta? - No; su hermana.
-No se puede cerrar. No se
puede llegar nunca a aquel sitio
-do van en rama los pestillos.
Tal es el lugar que yo me sé.
César Vallejo, "Trilce"
24.11.06
23.11.06

El Hijo – Háblame de la familia de tu madre, cómo conoció a tu padre, cómo era la casa…
La Hermana Mayor – Papá, bueno digo papá pero quiero decir mi padre… Papá nació en León, tenía tres hermanas y él era el pequeño. Entró en la RENFE y ya cuando era maquinista le trasladaron a Ujo, porque en Ujo iban las locomotoras de vapor desde León hasta Busdongo. Y luego las eléctricas de Busdongo a Ujo. Él, como era de las de vapor, buscó primero una pensión en Ujo y después fue P. con él. Por eso te digo que P. andaba siempre adonde mejor estaba… Entonces P., como era soltera, se fue a Ujo a encontrar un piso, pusieron allí cuatro cosas para los dos, dos habitaciones y una salita. Y estuvo no sé si dos o tres años viviendo con papá. Se lo pasó estupendo. Papá yendo con la locomotora de Ujo a Gijón y de Gijón a Ujo y P., que tenía cuarenta años pero no los aparentaba, se lo pasó en grande.
El Hijo – ¿Pero ella no trabajaba?
La Hermana Mayor – No, nada, cuidar a papá, para hacerle la comida y atenderle, nada más… Entonces, un hermano de mamá que se llamaba Pepe, que no era maquinista pero era de la RENFE, era factor, de oficina, conoció a papá y se hicieron muy amigos. Y un día le dijo: Ven conmigo a la estación, que viene mi hermana que la dan las vacaciones del colegio. Porque mi madre estaba en Oviedo en las Ursulinas, por eso era tan católica y tan así, porque estaba con las monjas. Como se quedó tan pequeña sin madre y con tantos hermanos mayores… Pues mi abuelo diría, pues hala, la voy a mandar a Oviedo para que esté un poco más con mujeres, porque sino allí era todo con hombrones. Entonces fueron a la estación a buscarla, que llegaba del colegio, y nada más verla pues debió de ser el flechazo. Y fíjate que ya debía tener diecisiete años, porque a los dieciocho se casó.
22.11.06

(Ilustración: Ando Hiroshige)
"Cada mañana ponía en los arroyos acero y lágrimas y adiestraba a los pájaros en la canción de la ira: el arroyo claro para la hija dulcemente imbécil; el agua azul para la mujer sin esperanza, la que olía a vértigo y a luz, sola en el albañal entre banderas blancas, fría bajo la sarga y los párpados ya amarillos de amor".
Antonio Gamoneda, El Vigilante de la Nieve
21.11.06

"Faites-moi une place, dit-elle. Mon premier mouvement fut de m'en aller, mais la fatigue, et le fait que je ne savais pas où aller, m'empêchèrent de le suivre. Je ramenai donc mes pieds un peu sous moi et elle s'assit. Il ne se passa rien entre nous, ce soir-là, et elle s'en alla bientôt, sans m'avoir adressé la parole."
Affiche : www.lattaro.com
20.11.06
Te veo en esta foto (que no muestro). Aquí estamos todos sonriendo, felices, olvidando lo frágil de todo, de nuestra alegría, de nuestra presencia. Te veo en la foto y no me gusta. He de mirar hacia otro lado. Me separo de tu imagen y busco en la línea del horizonte un aire fresco, un movimiento.
La fotografía es la muerte, retrata el trabajo del tiempo (el tiempo haciendo su trabajo) en ese instante perdido para siempre.
En esta otra (que muestro porque no te reconozco) debes tener tres años. Empuñas una vara con orgullo y estás rodeado de niñas y de no tan niñas. Al fondo, los montes que se adivinan verdes y un cielo que parece de estío. El fotógrafo que os retrata no era consciente de su crimen. Que en paz descanse.
La fotografía es la muerte, retrata el trabajo del tiempo (el tiempo haciendo su trabajo) en ese instante perdido para siempre.
En esta otra (que muestro porque no te reconozco) debes tener tres años. Empuñas una vara con orgullo y estás rodeado de niñas y de no tan niñas. Al fondo, los montes que se adivinan verdes y un cielo que parece de estío. El fotógrafo que os retrata no era consciente de su crimen. Que en paz descanse.
19.11.06

La imagen vídeo carece de cuerpo. Jonas Mekas abandonó el montaje cuando pasó del 16 mm. al vídeo (“la cinta vídeo no se puede cortar”). En la edición de “Os negativos” procedimos por capas, es decir, distanciándonos lo más posible del material gravado en vídeo (filmándolo de nuevo de un monitor de televisión) para poder, al final, acercarnos a él (mezclándolo en la paleta del final cut como si fuesen colores).
"Le cinéma est-il un art?. Qu'est-ce que ça peut vous faire, est ma réponse. Faites des films ou bien faites du jardinage. Ce sont des arts au même titre qu'un poème de Verlaine ou un tableau de Delacroix. Si vos films ou votre jardinage sont bons, c'est que vous pratiquez l'art du jardinage ou l'art du cinéma : vous êtes un artiste. Le pâtissier qui réussit une tarte à la crème est un artiste. Le laboureur non encore mécanisé fait oeuvre d'art lorsqu'il creuse son sillon. L'art n'est pas un métier, c'est la manière dont on exerce n'importe quelle activité humaine. Je vous propose ma définition de l'art : l'art, c'est le FAIRE. L'art poétique, c'est l'art de faire des poèmes. L'art d'aimer, c'est l'art de faire l'amour".
Jean Renoir, "Ma vie et mes films"
Jean Renoir, "Ma vie et mes films"
18.11.06
17.11.06
Um quarto na penumbra. À esquerda, uma porta de vidro dando aceso a um jardim. Amanhece e a luz invade docemente a sala. Frente a nós, uma biblioteca se desenha ocupando inteiramente a parede do fundo. Na parte dianteira, uma escrivaninha com cadernos empilhados, fotografias, um telefone. À direita, um monitor vídeo instalado sobre uma mesa baixa. Se escuta a porta se abrindo, se fechando. A silhueta de Uma Mulher atravessa a sala. O ruído do condicionador de ar se dispara.
A Mulher reaparece, vai ate o monitor vídeo, introduz uma fita no aparelho, fica agachada uns instantes. Imagens em cor nascem na tela do televisor. Bem perto do aparelho de vídeo, formando torres irregulares, as fitas. Se pode ler nas etiquetas: BAHIA, 1985-86; BENIN-NIGERIA 1988; PARIS 1989-90. Há muitas, numeradas, espalhadas no chão, pretas, vermelhas, azuis. São as peças de um álbum, um livro de imagens em movimento, sonoras... Os destelhos de luz sobre o rosto da Mulher, o olhar perdido, as palavras saem de sua boca (com a leveza da fumaça branca da palha queimada). Ela fala.
“Arte é coisa de burguês... artista... às vezes perguntavam a ele... a sua criação... e ele falava... é, eu crio galinha, porco, vaca, eu tenho uma criação de galinha, de porco... Mas era uma postura rebelde, digamos... Porque ele tinha consciência. Quando nós fizemos a exposição da América Latina, o Cartier-Bresson foi lá ver a exposição. E quando nós dois chegamos, eu falei para Verger... Verger, o Bresson veio ver sua exposição!... E ele, claro! Ele veio ver porque as minhas fotos são melhores do que as dele. Ele tinha consciência. Eu falei, você acha que as suas fotos são melhores do que as do Bresson?, e ele falou, eu acho. Mas foram coisas ditas muito rápido e na nossa intimidade... As fotos de Bresson são muito organizadas, muita estéticas, tudo na composição... Ele tinha também um certo desprezo por esse tipo de perfeição".
Nota : a fotografia de “prólogo” é de Nicolas Hallet no set de filmagem de “Os negativos”.
A Mulher reaparece, vai ate o monitor vídeo, introduz uma fita no aparelho, fica agachada uns instantes. Imagens em cor nascem na tela do televisor. Bem perto do aparelho de vídeo, formando torres irregulares, as fitas. Se pode ler nas etiquetas: BAHIA, 1985-86; BENIN-NIGERIA 1988; PARIS 1989-90. Há muitas, numeradas, espalhadas no chão, pretas, vermelhas, azuis. São as peças de um álbum, um livro de imagens em movimento, sonoras... Os destelhos de luz sobre o rosto da Mulher, o olhar perdido, as palavras saem de sua boca (com a leveza da fumaça branca da palha queimada). Ela fala.
“Arte é coisa de burguês... artista... às vezes perguntavam a ele... a sua criação... e ele falava... é, eu crio galinha, porco, vaca, eu tenho uma criação de galinha, de porco... Mas era uma postura rebelde, digamos... Porque ele tinha consciência. Quando nós fizemos a exposição da América Latina, o Cartier-Bresson foi lá ver a exposição. E quando nós dois chegamos, eu falei para Verger... Verger, o Bresson veio ver sua exposição!... E ele, claro! Ele veio ver porque as minhas fotos são melhores do que as dele. Ele tinha consciência. Eu falei, você acha que as suas fotos são melhores do que as do Bresson?, e ele falou, eu acho. Mas foram coisas ditas muito rápido e na nossa intimidade... As fotos de Bresson são muito organizadas, muita estéticas, tudo na composição... Ele tinha também um certo desprezo por esse tipo de perfeição".
Nota : a fotografia de “prólogo” é de Nicolas Hallet no set de filmagem de “Os negativos”.
Pena perdida: fragmentos de un guión abandonado (recogido en Casablanca nº 13, Madrid, enero 1982. No se menciona el traductor ni el origen).
Fragmento 1: “La ciudad puede que no hubiera cambiado, pero todo era diferente. Y además, no se veía el aeropuerto. Ni desde lo alto, instantes antes. Durante cinco años, en mi habitación de París, había conservado todo en mi memoria. Me bastaba cerrar los ojos para volver a ver lo que quería… Decir que eso me permitía soñar en mi cuarto, en el quinto piso de un viejo edificio con patio de París, sería exagerado. Aquello no me hacía soñar…” (…) “He deseado con frecuencia un nuevo despertar, para renacer, sentir todo de nuevo, las alegrías, las penas y todo y todo. Creo que hoy ese despertar es demasiado grande o demasiado peligroso para el hombre que soy. Esa puerta hacia la felicidad que me visita en mis sueños puede, me parece, no ser otra que la de la muerte”.
Fragmento 2: “Diga lo que diga (o decía), nunca he vivido con Silvye. Nunca hemos vivido juntos. No bastante, desde hace bastante, muchos años tal vez, ella dice con frecuencia, o decía, desde que vivo contigo, porque yo a eso lo llamo vivir. Vivir, yo no sabía qué era eso, pensaba que era otra cosa, otra cosa, una cosa que había conocido con el tiempo, en el pasado; pero reflexionando, o pensándolo, es perfectamente la misma cosa; ya no sé muy bien si he llegado a saber lo que era vivir con alguien. Y sin esforzarme demasiado podría decir que tal vez no sé tampoco qué es vivir. Vivir simplemente, ¿es lo mismo que vivir solo? Vivir solo, creo que eso sí sé lo que es, y es por eso por lo que jamás lo he soportado. Salvo antes. Pero antes no me lo preguntaba. Y no vivía solo, pero eso no lo sabía. Era demasiado tarde, y no se me había avisado”.
Fragmento 3: “Desde un cierto día, pero no me acuerdo cuál, no he vuelto a salir. No he salido de mi cama, salvo para ir a hacer pis. Lo que me obliga a levantarme de cincuenta a cien veces al día. Si no fuera por eso no me levantaría más de tres o cuatro veces, para ir a buscar cubitos de hielo de mi whisky en la nevera. Me despierto por la mañana, como todo el mundo; pero de eso ya no estoy seguro (de que todo el mundo se despierte). Me levanto y voy a hacer un café con leche. A veces recaliento el café que queda del día anterior o del anterior. De vez en cuando no soy yo quien calienta o recalienta el café con leche. Es alguien que está ahí, alguien que ha venido a verme. Eso pasa todavía. Con el café con leche tomo las medicinas. Tendría que tomarlas también al mediodía y por la noche. Pero eso sucede raras veces. El mediodía y la noche son difíciles de distinguir, porque cuando he dicho que me levantaba por la mañana era una manera de hablar. A veces es mediodía o más. Después del café con leche me bebo un whisky, que me sirvo o me hago servir cuando hay alguien. A veces bebo dos, o sea, que lleno mi vaso de nuevo. No dejo a nadie que se ocupe de eso. Y pronto, siempre desde aquel día del que no me acuerdo, me duermo. Duermo parte de la tarde. Muy a menudo es el timbre del teléfono lo que me despierta. Siempre me fastidia, sea quien sea el que llame. Después vuelvo a dormirme, o no. Eso depende. No hay regla. Así que la cosa vuelve a empezar como por la mañana: café con leche, medicinas, whisky, cubitos… Durante ese tiempo aprovecho para ir a hacer pis dos o tres veces, o tres o cuatro veces. Siempre unas gotas, raramente más.”
Jean Eustache
Fragmento 1: “La ciudad puede que no hubiera cambiado, pero todo era diferente. Y además, no se veía el aeropuerto. Ni desde lo alto, instantes antes. Durante cinco años, en mi habitación de París, había conservado todo en mi memoria. Me bastaba cerrar los ojos para volver a ver lo que quería… Decir que eso me permitía soñar en mi cuarto, en el quinto piso de un viejo edificio con patio de París, sería exagerado. Aquello no me hacía soñar…” (…) “He deseado con frecuencia un nuevo despertar, para renacer, sentir todo de nuevo, las alegrías, las penas y todo y todo. Creo que hoy ese despertar es demasiado grande o demasiado peligroso para el hombre que soy. Esa puerta hacia la felicidad que me visita en mis sueños puede, me parece, no ser otra que la de la muerte”.
Fragmento 2: “Diga lo que diga (o decía), nunca he vivido con Silvye. Nunca hemos vivido juntos. No bastante, desde hace bastante, muchos años tal vez, ella dice con frecuencia, o decía, desde que vivo contigo, porque yo a eso lo llamo vivir. Vivir, yo no sabía qué era eso, pensaba que era otra cosa, otra cosa, una cosa que había conocido con el tiempo, en el pasado; pero reflexionando, o pensándolo, es perfectamente la misma cosa; ya no sé muy bien si he llegado a saber lo que era vivir con alguien. Y sin esforzarme demasiado podría decir que tal vez no sé tampoco qué es vivir. Vivir simplemente, ¿es lo mismo que vivir solo? Vivir solo, creo que eso sí sé lo que es, y es por eso por lo que jamás lo he soportado. Salvo antes. Pero antes no me lo preguntaba. Y no vivía solo, pero eso no lo sabía. Era demasiado tarde, y no se me había avisado”.
Fragmento 3: “Desde un cierto día, pero no me acuerdo cuál, no he vuelto a salir. No he salido de mi cama, salvo para ir a hacer pis. Lo que me obliga a levantarme de cincuenta a cien veces al día. Si no fuera por eso no me levantaría más de tres o cuatro veces, para ir a buscar cubitos de hielo de mi whisky en la nevera. Me despierto por la mañana, como todo el mundo; pero de eso ya no estoy seguro (de que todo el mundo se despierte). Me levanto y voy a hacer un café con leche. A veces recaliento el café que queda del día anterior o del anterior. De vez en cuando no soy yo quien calienta o recalienta el café con leche. Es alguien que está ahí, alguien que ha venido a verme. Eso pasa todavía. Con el café con leche tomo las medicinas. Tendría que tomarlas también al mediodía y por la noche. Pero eso sucede raras veces. El mediodía y la noche son difíciles de distinguir, porque cuando he dicho que me levantaba por la mañana era una manera de hablar. A veces es mediodía o más. Después del café con leche me bebo un whisky, que me sirvo o me hago servir cuando hay alguien. A veces bebo dos, o sea, que lleno mi vaso de nuevo. No dejo a nadie que se ocupe de eso. Y pronto, siempre desde aquel día del que no me acuerdo, me duermo. Duermo parte de la tarde. Muy a menudo es el timbre del teléfono lo que me despierta. Siempre me fastidia, sea quien sea el que llame. Después vuelvo a dormirme, o no. Eso depende. No hay regla. Así que la cosa vuelve a empezar como por la mañana: café con leche, medicinas, whisky, cubitos… Durante ese tiempo aprovecho para ir a hacer pis dos o tres veces, o tres o cuatro veces. Siempre unas gotas, raramente más.”
Jean Eustache
16.11.06
(el vigilante de la nieve, guión para un filme documental)
1 –
el filme se abre con una niña, Cecilia, que acompaña atentamente las desventuras de Jerry Lewis en la televisión. En EL TERROR DE LAS CHICAS, vemos cómo Lewis enseña a bailar a una muchacha tímida. Cecilia se fija en cada movimiento de los actores y sabemos que, sin querer, está memorizando ese juego para poder repetirlo después. Vemos la fachada de una casa de dos pisos (sabemos que la niña está en esa casa porque escuchamos, amortiguada, la música de la película), la hiedra besando el muro exterior. Hay una placa azul con el número dos (quizás porque hoy sea la morada de dos, pero también pienso en la unión, un lugar donde personas se reúnen). Nuevamente, en el interior de la casa, en un dormitorio, una mesilla de noche con frascos, un vaso de agua y el reflejo de una ventana (luz blanca, el invierno, la tarde). Antonio, sentado al borde de una cama, habla por teléfono: sí, es impudor, si yo tuviera verdadero respeto a todas esas cosas tendría que practicar el silencio.
(continuará)
1 –
el filme se abre con una niña, Cecilia, que acompaña atentamente las desventuras de Jerry Lewis en la televisión. En EL TERROR DE LAS CHICAS, vemos cómo Lewis enseña a bailar a una muchacha tímida. Cecilia se fija en cada movimiento de los actores y sabemos que, sin querer, está memorizando ese juego para poder repetirlo después. Vemos la fachada de una casa de dos pisos (sabemos que la niña está en esa casa porque escuchamos, amortiguada, la música de la película), la hiedra besando el muro exterior. Hay una placa azul con el número dos (quizás porque hoy sea la morada de dos, pero también pienso en la unión, un lugar donde personas se reúnen). Nuevamente, en el interior de la casa, en un dormitorio, una mesilla de noche con frascos, un vaso de agua y el reflejo de una ventana (luz blanca, el invierno, la tarde). Antonio, sentado al borde de una cama, habla por teléfono: sí, es impudor, si yo tuviera verdadero respeto a todas esas cosas tendría que practicar el silencio.
(continuará)
15.11.06

I dwell in Possibility —
A fairer House than Prose —
More numerous of Windows —
Superior — for Doors —
Of Chambers as the Cedars —
Impregnable of Eye —
And for an Everlasting Roof
The Gambrels of the Sky —
Of Visitors-the fairest —
For Occupation—This —
The spreading wide my narrow Hands
To gather Paradise —
late at night
drinking wine
think of friends
late at night
late city night
outside the window
words stack up
late at night
late at night
think of friends
drinking wine
late at night
heart sore and how
memory quakes
this late a night
the wine I drink
drinking wine
think of friends
late at night
late city night
outside the window
words stack up
late at night
late at night
think of friends
drinking wine
late at night
heart sore and how
memory quakes
this late a night
the wine I drink
13.11.06
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo del blog
-
►
2009
(17)
-
►
agosto
(6)
- [CHEMIN DE VIE 1] Jean-Luc GODARD, né le 3 déce...
- [FALSARIOS] En Twitter, Wenders no era Wim, er...
- [UNA FOTO Y YO] “Yo opino que soy como una planta...
- [EL COMBATE CON EL ÁNGEL] Esperaba con ansieda...
- [LA MESA] Se nos prometió redonda, pero era r...
- [SALVADOR] "Alors l'amour c'est quoi ? ... Ta...
-
►
mayo
(6)
- [UN TOURNAGE À MONTIGNY] « En été 1936, Jean R...
- [NADA A VER COM O AMOR] “— O Homem não vale nada...
- . [O NOME DAS COISAS] “Nomes e nomes, os nomes ...
- . [LE PARFUM EST UNE COMBINAISON D’AIR ET DE LUM...
- [PREFÁCIO] “O teu círculo e o meu, ao que par...
- [UN LUGAR DESDE DONDE TRABAJAR] El enamoramie...
-
►
agosto
(6)
-
►
2008
(51)
-
►
noviembre
(11)
- [UN MOMENT D’ABSENCE] 7.2.2-1 Sylvie Dur...
- [ESTIMADO SEÑOR PERLOV] Estimado señor Per...
- [BRASIL] [CHAPITRE 6] 1983, David Perlov En ...
- [PARIS] [CHAPITRE 5] 1983, David Perlov “La ...
- [LAS BELLAS DURMIENTES] [CHAPITRE 4] 1982-19...
- [NAOMI] Imagen 1 "No la quiero. Sé que le ...
- . [ES NECESARIO SABER VER HACIA ATRÁS] [CHAPITR...
- [UNA MUJER CANTA, ¡QUÉ MÁS SE PUEDE PEDIR!] [CH...
- […] Un cineasta en paro forzoso (sus proyectos no...
- [CHAPITRE 1] 1973-1977, David Perlov Hay ...
- [MURO DE LAMENTACIONES] Cuaderno de v...
-
►
agosto
(9)
- [PHYSIQUEMENT, LE CINÉMA] "Voilà sans doute pour...
- [LOS NEGATIVOS EN NUEVA YORK] Me habían pedido...
- [AYER] Haciendo fila a la entrada del teatro Mar...
- [ALGUM PUDOR] Acho que a câmera é um objeto muit...
- [EN LA HABITACIÓN DE ZITA] Zita es la herman...
- [LA QUARANTIÈME PROMOTION] « L’IDHEC fut fon...
- [NUNCA NINGUÉM SOUBE O QUE É O CINEMA] Umas vezes...
- [DE LOS MECHEROS] Hay, en el filme de Costa, una ...
- [EN LA HABITACIÓN DE VANDA] Irremediablemente...
-
►
noviembre
(11)
-
▼
2006
(63)
-
▼
noviembre
(28)
- Hay un lugar que yo me sé en este mundo, nada men...
- Voz entre las voces, Preben Lerdorff Rye, la voz...
- El Hijo – Háblame de la familia de tu madre, cóm...
- A la pregunta de Godard: "¿Cómo filmar un paisaj...
- (Ilustración: Ando Hiroshige) "Cada mañana ponía...
- Admiro a los cineastas que anotan brevemente en...
- "Faites-moi une place, dit-elle. Mon premier mou...
- Te veo en esta foto (que no muestro). Aquí estamos...
- nelson sullivan proust y nureyev del cinematógra...
- vous avez dormi avec moi je veux savoir
- La imagen vídeo carece de cuerpo. Jonas Mekas aba...
- "Le cinéma est-il un art?. Qu'est-ce que ça peut v...
- Je viens souvent ici, tu sais, j'y ai mes meilleur...
- Fotograma de “Os negativos”, tratado para este bl...
- Um quarto na penumbra. À esquerda, uma porta de vi...
- Pena perdida: fragmentos de un guión abandonado (...
- (el vigilante de la nieve, guión para un filme doc...
- I dwell in Possibility — A fairer House than Pro...
- late at night drinking wine think of friends late ...
- Parler avec les mots des autres, ce doit être cela...
- Quand je descendrai à Aix, j'irai t'embrasser. P...
-
▼
noviembre
(28)














