
[SEGUNDA PERSONA #4]
Yo pintaba y en buena lógica
me arrimaba a gente que pintaba.
Iba al estudio de Andrés, a casa de su madre.
Estábamos un siglo delante de un cuadro,
hablábamos del cuadro hasta quedar borrachos de palabras,
del cuadro y de todo.
Y entonces salíamos a despejar fuera, al ambiente de la realidad,
de la calle.
Luego, al regresar al estudio, regresar a los cuadros,
éstos nos devolvían al ambiente.
Y entre el ambiente que nos remitía a los cuadros
y los cuadros que nos devolvían al ambiente
se creaba una especie de deambular
que a mí me entretenía.
Andrés era una persona que tenía un gran sentido del color.
Un sentido y una necesidad de color.
Era una pintura, una pintura muy colorista,
una explosión de color.
Luego fue apagando la gama o,
sobre ese substrato de mucho color,
fue añadiendo cosas que velaban el color de base,
se fue volviendo más gris.
Cuando miro es fácil que no vea.
Parece una tontería pero es así.
Llegas, hay cosas que captan la mirada tuya,
que te atraen.
Y entonces las miras.
Pero una vez que las estás mirando es como si
no acabases de verlas.
Necesitas dejar de mirarlas para volver a verlas.
La pintura mental, según estás observando algo,
no es nada que ahora me preocupe mucho.
Sencillamente antes, cuando pintaba sobre todo paisajes,
miraba los paisajes y yo no veía paisajes, veía cuadros.
O veía las posibilidades de esos paisajes llevados al cuadro.
Ahora ya no es así, no porque haya dejado de pintar.
Ahora veo el paisaje y veo lo esplendoroso del paisaje,
o lo triste, o lo alegre.
Yo antes todo lo traducía a colores depositados en un lienzo.
Hoy todo lo traduzco a sensaciones que me estimulan.
Ves las sensaciones que son capaces de despertar en ti
las cosas que tienes delante.
Salía de casa y vi el arco iris.
Lo sorprendente es que era un arco iris perfecto,
nacía y moría muy definidamente.
La curva que describía desde el punto en el que nacía
hasta el punto en el que moría,
en esa curva, los colores estaban bastante definidos.
Volví a ver otro ayer.
Esta vez el nacimiento se mezclaba con el paisaje del que nacía
y daba un efecto de superposición muy curioso.
Algo tan inmaterial como el arco iris, tan curioso
y tan preciso a veces.
Yo no me tengo a mí mismo por pintor.
En un momento tuve que recurrir a la pintura y me dediqué a hacer paisajes,
casi siempre cerca de casa.
Eran motivos que conocía de haberlos tenido al lado siempre.
Los cuadros, todos los cuadros que pinté, eran pequeños.
Y tan pequeños eran que la gente, cuando necesitaba decorar un pasillo o una escalera,
me encargaba los cuadros a mí.
Lo de los paisajes llegó un momento en que murió.
Murió porque debí hacerlos para ganar dinero
y debí hacerlos ya en unas condiciones que me dolían.
Había traiciones que no podía soportar.
Entre ellas, traicionar el amor que yo tenía por la pintura.
Así que después de aparcar los paisajes intenté otras cosas,
que casi siempre eran muy simbolistas,
aunque esos símbolos no sabía de qué eran símbolos.
Sencillamente lo hacía, y el tono final resultante del cuadro
era algo que se parecía al simbolismo.
En el estudio de Andrés había una navaja que estaba siempre allí;
seguramente que era con la que o retocaba los bastidores
o tallaba ramas que tenía por allí rodando, por el suelo.
No sé para qué sería aquella navaja.
Lo cierto es que aquella navaja estaba allí,
y me llamó muchísimo la atención.
Y yo estaba en aquel momento pensando en un cuadro
que representaba una espalda.
Y pensé que aquella navaja estaba hecha a propósito,
para clavar en la espalda que yo pensaba pintar.
En este caso el símbolo era claro.
Luego, cuando me llegó la hora de materialmente realizar el cuadro,
no encontré navaja como aquella que tenía Andrés.
Entonces hice el molde de, no de una navaja,
sino de un cuchillo
y se me rompió.
Lo cierto es que al final, el cuchillo acabé dibujándolo,
es decir, representándolo con lápices de colores y no con volumen.
Y el cuadro por ahí anda.
Tiene un título muy común,
hay mucha gente que titula así las cosas:
"Ángeles y demonios".
(Entrevista con J. F. A. Busto, otoño del 2000. Asturias)
.